China ganaría la carrera a la Luna II China podría llegar a la luna antes de que
Estados Unidos vuelva a ir. Recortes presupuestarios
a la NASA retrasan nuevamente la nueva nave espacial
americana.
(20
Marzo 2007 Agencias - CA) El administrador de la
NASA, Michael Griffin, dijo el viernes al Comité de
la Ciencia y la Tecnología que los chinos podrían
ser los siguientes en poner el pie en la luna,
incluso antes de que vuelvan a hacerlo los
estadounidenses.
Griffin hizo el anuncio frente al Comité de Ciencia
y Tecnología del Congreso. El panel ofreció apoyo
bipartidista al aumento de lis gastos de la NASA
para la nave lunar Orion, que ha sido retrasado
nuevamente, al igual que varios proyectos
científicos de exploración no tripulados y de
investigación aeronáutica.
Imagen: Orión, Vehículo de Exploración Tripulado.
Concepto artístico de John Frassanito y Asociados.
A comienzos de mes, un recorte en los fondos retrasó
el primer vuelo de la nave Orión de Octubre 2014 a
Marzo del March 2015. Lo que hizo preguntarse al
representante republicano de California Ken Calvert,
si con ello los Estados Unidos no le entregarían el
liderazgo espacial a China.
Griffin, que recorrió algunas instalaciones
espaciales de China el año pasado, reuniéndose con
científicos e ingenieros, le dijo al panel que
China, con su poderosa economía, es capaz de
sobrepasar a Estados Unidos y descender antes en la
Luna.
"No puedo especular y no especularé sobre las
intenciones de China. No las conozco", afirmó
Griffin. "Pero si depende de la capacidad técnica y
de la voluntad política, si los chinos deciden
hacerlo, pueden montar una misión lunar dentro de
algunos años, digamos una década".
Para asegurarse de haber escuchado correctamente,
Calvert preguntó al jefe de la agencia espacial si
exploradores chinos podrían llegar a la Luna antes
del 2020, la fecha que el Presidente Bush le puso a
la NASA hace tres años.
"Por supuesto, sí señor. Es posible", replicó
Griffin. "Ellos podrían estar allí antes que
regresemos". China se ha reunido con otras naciones
para discutir con la NASA sobre sus futuros planes
de exploración lunar. Sin embargo la administración
de Bush ha descartado un proyecto conjunto debido al
temor que los chinos aprovechen con fines militares
lo que puedan aprender de los americanos en materia
de tecnología de control de cohetes y otros asuntos.
Las tensiones con China subieron en enero de este
año cuando un cohete anti satélite de este país
destruyó un satélite metereológico en desuso
desparramando escombros espaciales que pueden ser
peligrosos para la Estación Espacial Internacional y
otros satélites.
Similares a Gemini
Griffin comparó la capacidad China con las de la
NASA durante el programa Gemini de mediados de los
1960s. Los 10 vuelos de las naves Gemini, realizados
entre 1965 y 1966, permitieron a la NASA aprender
sobre las caminatas espaciales, atraques orbitales y
las destrezas fundamentales para alcanzar la
superficie lunar en Julio de 1969, en el primero de
seis alunizajes.
"Las capacidades intrínsecas de sus equipos son un
poco mejor que las que tuvimos durante el Projecto
Gemini, pero sus logros están cerca de ese nivel",
dijo Griffin. "Cuando se tiene la oportunidad de
interactuar con científicos e ingenieros chinos
queda muy claro que ellos no pretenden quedar en una
segunda fila".
El programa espacial chino cuenta con alrededor de
200.000 empleados, mientras que la NASA cuenta con
una plantilla no superior a 75.000. La Agencia
Espacial de Estados Unidos cree que podría enviar
astronautas a la luna en 2019. Si consiguiese
financiación adicional de unos "cuantos miles de
millones de dólares" podría hacerlo en 2017.
Por el contrario, el gobierno chino sigue
invirtiendo una gran cantidad de dinero en la misión
lunar, por lo que Griffin cree que podrían estar
listos para despegar antes que Estados Unidos. El
responsable de la NASA no se atrevió a dar ninguna
fecha.
Los congresistas acusaron a la Casa Blanca de las
dificultades que obligaron a Griffin a retrasar el
vuelo inaugural de la nave lunar Orion a Marzo del
2015. Cuando Bush anunció la iniciativa lunar en
Enero, 2004, dio instrucciones a la NASA para
planificar el primer lanzamiento para el 2014.
Aunque cuando Griffin asumió como administrador, se
había propuesto que el primer vuelo se realizara el
año 2012.
"Me temo que la NASA se dirige a un gran fracaso si
las cosas no cambian", dijo el Congresista
republicano por Tennessee, que dirige Comité de
Ciencia y Tecnología del Congreso.
De acuerdo a Gordon, la Casa Blanca ha solicitado al
Congreso $2,7 mil millones de dólares menos para el
financiamiento de la NASA de los que solicitó cuando
presentó la iniciativa lunar. El recorte incluye
también otros programas, como los del trasbordador y
la estación espacial, cuyos presupuestos serán
rebajados en $3,8 mil millones hasta el año 2010.
Deslumbrantes panoramas lunares Digitalizan las imágenes originales tomadas en la
Luna.
(7 y 11 Julio, 2006 NASA - CA) La digitalización de
las imágenes originales tomadas en la Luna por los
astronautas de las misiones Apolo permiten ver la
hazaña desde una nueva perpectiva. Las nuevas copias
digitales de las antiguas fotos tomadas por los
exploradores nos revelan por primera vez el extraño
mundo lunar, donde nada es como lo que estamos
acostumbrados a ver.
Imagen panorámica
arriba: Realizada con nuevos escaneos de las
películas originales tomadas por los astronautas de
la Apolo 17 en 1972. El panorama fue armado y
convertido a QTVR por Hans Nyberg. Haga click en la
imagen para verlo en Quick Time Virtual Reality (QTVR),
con el sonido original de la Apolo 17. Es
absolutamente impactante.
La fotografía parece ser en blanco y negro, pero en
realidad es en colores. La superficie de la Luna es
completamente gris, que contra el cielo
completamente negro parece descolorida, debido a que
el traje del astronáuta es de color blanco, el único
detalle de color lo pone el vehículo lunar que
aparece en el medio de la imagen. La mancha blanca
sobre el carro corresponde al reflejo del Sol en el
lente de la cámara.
Fue tomada por el comandante de la misión Apolo 17
Gene Cernan, y el hombre que camina hacia el
vehículo es el geólogo Jack Schmitt, el primer y
único científico en caminar sobre la superficie de
otro mundo.
Los astronautas de las misiones Apolo que Estados
Unidos envió a explorar la Luna entre 1969 y 1972,
llevaban entre su équipo cámaras Hasselblad EDC de
70 mm, una versión modificada de la Hasselblad 500
EL, provistas de un lente de 60 mm de distancia
focal, que a ese tamaño de película corresponde a un
lente de campo ámplio, algo como un lente de 30 mm
en una cámara de 35 mm. Con ello se hacía menos
necesario encuadrar, las cámaras no tenían visor ni
fotómetro. Era la máxima tecnología en cámaras
fotográficas de la época. Todas las cámaras que los
astronautas usaron en la superficie de la Luna
quedaron allá, sólo trajeron de regreso los
magazines con las películas tomadas.
Las cámaras tenían una máscara frente a la película,
lo que pone las típicas marcas que se ven en sus
imágenes. La película utilizada fue fabricada
especialmente para que resistiera las altas
temnperaturas a las que estaría expuesta la cámara,
ya que no tendría un sistema especial de
refrigeración. Podía resistir hasta 250 C de
temperatura.
Para combatir la alta temperatura se utilizó en la
cámara un revestimiento blanco, capaz de disipar el
calor, el mismo color utilizado para los trajes de
los selenautas (astronautas).
DUPLICANDO LOS DUPLICADOS Una vez que los astronautas regresaron con sus
valiosas imágenes, éstas fueron reveladas con todo
cuidado y duplicadas de inmediato, mientras los
originales se guardaron en una sala refrigerada y
seca, como un tesoro para la posteridad. Esos
primeros duplicados1 pasaron a ser considerados como
los originales. Se seleccionaron las mejores
fotografías, las que a su vez fueron nuevamente
duplicadas2, y muchas de ellas reencuadradas, para
hacer llegar las imágenes a las oficinas de
Relaciones Públicas, allí se duplicaron nuevamente,
y de estos duplicados3 fueron hechos los duplicados4
que recibieron los medios para hacer sus
publicaciones.
Si consideramos que con la tecnología análoga de la
época, en cada duplicado se perdía al menos un 10%
de la calidad, tenemos que al llegar al público, la
calidad de las imágenes había bajado al 60% del
original, esas son las imágenes que hemos visto
hasta ahora.
Tal vez esto, junto a la ignorancia y a una
indudable cuota de resentimiento hacia Estados
Unidos, explique por qué tantas personas crean que
la llegada de los norteamericanos a la Luna fue una
farsa.
DIGITALIZANDO LA LUNA Con la llegada de la tecnología digital, la NASA
ha permitido que algunos fotógrafos como Michael
Light y Kipp Teague escaneen algunos de los
originales "master", para la Galería de Imágenes de
la Apolo.
Ahora, con el desarrollo de la tecnología visual
digital, se han lanzado algunos impresionantes
panoramas realizados con las versiones digitales de
esas viejas imágenes. Estos fueron realizados por el
artista digital Hans Nyberg, con tecnología Quick
Time Virtual Reality (QTVR).
NO SE PIERDA ESTE IMPRESIONANTE PANORAMA, HAGA CLICK
AQUÍ.
MISIÓN APOLO 17
La NASA quiere
colonizar la luna Un nuevo
proyecto espacial permitirá la creación de
campamentos en el polo sur de la luna, con vistas a
la exploración de otros planetas como Marte.
AFP. Un nuevo proyecto impulsado por
la NASA, podría llevar a astronautas
al Polo Sur de la luna para crear
campamentos internacionales que
permitan explorar otros planetas.
La Agencia Espacial
Estadounidense (NASA, en inglés) está preparando un
ambicioso plan para llevar a astronautas al Polo Sur
de la luna alrededor de 2020, con el objetivo de
crear un campamento internacional, que permita
desarrollar las investigaciones sobre nuestro
sistema solar, y que sirva de base para explorar una
de las mayores ambiciones de los científicos: Marte.
Según informa The New York Times en su sitio de
Internet, este esfuerzo marcaría una nueva fase de
la exploración espacial desarrollada por la NASA y
que inició en la década de 1960, con el envío a la
luna del transbordador espacial Apolo. El diario
estadounidense explica que la NASA decidió llevar a
cabo este nuevo proyecto después de realizar una
consulta con más de 1 mil expertos de 14 países, en
lo que catalogan como “un acercamiento lunar
fundamental”.
Según The Washington Post, los planes iniciales de
la Agencia, prevén la permanencia inicial por una
semana de tripulaciones de cuatro personas.
Gradualmente las visitas se irán haciendo más
largas, hasta lograr mantener una presencia
permanente en la luna.
El diario destaca que este esfuerzo científico fue
presentando como una misión sin precedentes por la
NASA, para aprender sobre la luna y sitios ubicados
más allá de nuestro satélite. Este proyecto, además,
estudia la posibilidad de enviar astronautas a
Marte, el planeta rojo, uno de las mayores
ambiciones de los científicos.
Según el plan de la NASA, el campamento
internacional que se crearía en la luna, se
convertiría en la ruta precisa para enviar
tripulaciones a Marte, que se podrían abastecer de
hidrógeno, oxígeno, agua y combustibles necesarios
para las exploraciones a ese planeta.
Esta sería la primera vez desde 34 años que los
humanos viajarían a la luna. La última misión al
satélite se realizó en 1972.
Para presentar este nuevo proyecto, la NASA informó,
a través de su sitio de Internet, que consultó a más
de mil expertos sobre las razones por las que se
deben realizar nuevas expediciones espaciales a la
luna. Según la Agencia, estas consultas –realizadas
a científicos, ingenieros, astrónomos, etc.-,
también se realizaron a 13 de las principales
agencias espaciales internacionales, que ayudaron a
desarrollar la denominada Estrategia Global de
Exploración, que ha concluido la necesidad de
explorar el espacio.
“La estrategia explica que la comunidad global cree
que deberíamos explorar el espacio, porque la
exploración espacial puede beneficiar a la vida en
la Tierra, y la luna puede jugar un papel crítico en
nuestra exploración del sistema solar”, se lee en la
nota publicada en el sitio de Internet de la NASA.
Entre las razones por las que se debería realizar
este proyecto ambicioso están: Extender la presencia
humana a la luna; realizar actividades científicas
que permitan responder preguntas fundamentales sobre
la historia de la Tierra, el sistema solar y el
universo; el desarrollo de tecnologías, sistemas de
vuelo y exploración que permita reducir los riesgos
y aumentar las productividad de futuras misiones a
Marte; lograr la expansión económica de la Tierra y
desarrollar actividades lunares que beneficien la
vida en el planeta.
Según la NASA, las nuevas actividades de exploración
podrían realizarse en conjunto con otra agencia
espacial, una sociedad anónima de “responsabilidad
limitada”, una universidad, o alguien que esté
interesado en invertir dinero en la exploración
espacial.
El jefe de la exploración lunar, Scott Horowitz,
dijo en declaraciones reproducidas por el Post, que
las zonas polares de la Luna son científicamente
excitantes “porque no conocemos mucho sobre los
polos lunares”. “Las condiciones en el Polo Sur
parecen ser más moderadas y más seguras. El Polo
Sur, en particular, está constantemente bañado de
luz y sería un lugar ideal para recoger fácilmente
energía solar”, dijo por su parte Shana Dale,
administrador de la Agencia espacial.
Si bien los cohetes que viajen a la Luna podrían ser
exclusivamente estadounidenses, Dale afirmó que
pedirán la cooperación de otras naciones en el
proceso de planificación del proyecto. Hasta el
momento, la Agencia espacial Europea, las de
Australia, Canadá, China, Francia, Alemania,
Inglaterra, India, Italia, Rusia, Corea del Sur y
Ucrania, han demostrado interés en participar en el
proyecto.
La primera vez que el hombre visitó la luna fue el
20 de julio de 1969, cuando la misión espacial del
Apolo 11 permitió que el astronauta estadounidense
Neil Armstrong arribara por primera vez a este
satélite. El suceso, que marcó un hito en la
historia de la ciencia, fue seguida por millones de
personas. En este primer viaje lunar, los
astronautas colocaron instrumental científico para
recolectar materiales lunares que permitieran
obtener más información para futuras exploraciones.