Cercado del Callao

La historia antigua del Callao sigue siendo en gran parte
enigmática. Las huellas arqueológicas señalan la presencia de
asentamientos yungas y aymaraes, dedicados a la pesca en su
mayoría; y la presencia española se inicia a partir del siglo
XVI, cuando se le denomina "Puerto de Lima".
Algunos documentos indican que el 13 de enero de 1535, pocos
días antes de la fundación de Lima, los españoles Juan Tello,
Ruiz Díaz y Alonso Martín de Benito, informaron a Pizarro que la
bahía del Callao era el mejor lugar para levantar un puerto.
Pero se desconoce una partida de nacimiento oficial, aún cuando
se sabe que en 1671 el Virrey Conde de Lemos denominó al Callao
como "ciudad".
Era una bahía "mansa y pura", según los testimonios antiguos.
Esto dio lugar a que en la época colonial tuviera un papel
preponderante en el aspecto militar y comercial, y fuera objeto
del ataque de piratas.
Efectivamente, Francis Drake, en 1579; George Spilbergen, en
1615; y el Almirante Clerk, más conocido como Jacobo L'Hermit;
intentaron tomar el puerto sin lograr sus objetivos. Es por eso
que el Virrey Manso de Velasco ordena construir la fortaleza del
Real Felipe, cuya primera piedra se colocó el 1 de agosto de
1747.
Tiembla la tierra
Territorio generoso, de buen clima y con gente amistosa, el
Callao recibió gente de todos los confines, sobre todo de
Italia. En sus orillas se asentaron comunidades de italianos,
que se dedicaron en principio a la pesca y al comercio,
destacando luego en innumerables actividades productivas,
políticas, culturales, deportivas e incluso patrióticas, como
ocurrió durante la Guerra del Pacífico.
La furia de la naturaleza también se hizo presente en tierras
chalacas, pues el 28 de octubre de 1746 un fortísimo terremoto,
seguido de un maremoto, arrasó el Callao. De sus cinco mil
habitantes sólo pudieron salvarse 200, según las crónicas de la
época.

Leal y Constitucional
El Mariscal Santa Cruz, comprendiendo que el puerto del Callao
no podía ser una dependencia de Lima, decreta su autonomía
política el 20 de agosto de 1836, con un Decreto Supremo que la
convierte en Provincia Litoral.
Años después, con motivo de un fallido alzamiento
anticonstitucional, el pueblo chalaco recibe alborozado el
galardón para la ciudad de Provincia Constitucional, como justo
premio a su actitud valerosa por defender las leyes y la
Constitución de la República.

Premio al Valor
Pacíficos y trabajadores, los chalacos también pueden
transformarse en fieros defensores de la Patria. Allí está el
Combate del Dos de Mayo de 1866, cuando un puñado de peruanos se
enfrentó a la más poderosa flota española, y la derrotó. Este
acto se considera como el punto final a las pretensiones
coloniales, así como el verdadero momento en que se confirmó la
Independencia de América del Sur.
Más tarde, en ese siglo, el Callao empieza a destacar por su
aporte al prestigio deportivo nacional. En las Olimpiadas de
Berlín 1936, casi todo el equipo de fútbol era chalaco, y el
nadador Daniel Carpio se perenniza por cruzar el Canal de la
Mancha.
1999 encuentra al Primer Puerto de la República en pleno
esfuerzo de modernización. La personalidad del chalaco,
trabajador y valiente ante los retos, le augura a este pueblo
tan tradicional un futuro promisorio en este nuevo milenio que
se avecina.


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