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La Punta

Por Pedro Guibovich (condensado)
La primera referencia cierta sobre La Punta la hallamos en el
año de 1836 cuando integra la provincia del Callao junto con
Bellavista. El 22 de Abril de 1857 se crea la provincia
constitucional del Callao y por ley del 18 de Noviembre de 1889
se fijan sus límites. De este modo la provincia del Callao quedó
formada por la ciudad de su nombre, los barrios de Bellavista y
La Punta, las islas de San Lorenzo y el Frontón, los islotes
Hormigas de Afuera, Palominos y Roca Horadada, los fundos
rústicos "La Chalaca" y "La Limeña" (formadas por los terrenos
de Miravanes, Baquijano, La Legua, la Huerta de San Juan de Dios
y Villegas y los fundos "Chacra Alta" y "Aguilar" (terrenos de
Taboada).
Pedro Paulet, señala en 1910 en la obra Directorio Anual del
Perú que La Punta está formada por dos calles principales
(jirones Medina y Sáenz Peña), dos calles secundarias (jirón
Ucayali y una calle sin nombre) y una ancha plaza con hoteles y
elegantes ranchos.
Hacia 1910 La Punta se había convertido ya en un balneario
frecuentado por la alta burguesía limeña. Los elegantes ranchos
eran seguramente similares a los que en la misma época habían en
Chorrillos y Barranco, y en menor proporción, también en
Miraflores.
El viaje
Para llegar a La Punta desde Lima, como recuerdan los
veraneantes de los años 30 y 40, había que tomar el tranvía. La
estación se hallaba en el centro de Lima, al costado del Hotel
Bolívar. La máquina recorría toda la avenida Colonial hasta
alcanzar Chucuito.
Una vez en el balneario, la vida transcurría de manera apacible.
Las horas eran marcadas por las visitas, las misas y los paseos
por el malecón, que se solían realizar casi invariablemente
entre 6:30 de la tarde y las 8:30 de la noche.

Al igual que en el Callao, en La Punta existía por los años 30 y
40 una importante colonia de familias de origen italiano: Suito,
Cogorno, Nosiglia, Castagneto, Casagrandi, Piaggio, Guerinoni,
Morgante, entre otras. No pocas familias de Lima animaban con su
presencia la vida del exclusivo balneario: Wiese, Mujica,
Rospigliosi, Sabogal, Ulloa, Elías, por tan sólo mencionar
algunas. Ilustre vecino de La Punta fue José Pardo y Barreda,
Presidente de la República.
Los Carnavales
Famosísimos e inolvidables fueron los días de carnaval en La
Punta. Las fiestas, los disfraces y la algarabía daban que
hablar. Pero lo más importante era que en este balneario, con el
entierro de Ño Carnavalón, concluían esos días de frenesí.

La Punta, Hoy
Aún hoy La Punta acoge durante los meses de verano a los
bañistas que la eligen como un lugar ideal para refrescarse en
sus frías aguas. Pero este balneario, situado a una hora de Lima
en automóvil, se ha convertido también, para muchos, en un lugar
ideal de vivienda. En los últimos años se han construido algunos
edificios en el malecón, frente al mar, que acompañan a los
antiguos vecinos. Ellos han elegido la distancia, a cambio de la
tranquilidad y el aire puro. A La Punta acuden también los
severos y dedicados deportistas que se levantan muy temprano y
asoman por el mar con sus remos cerca de las 6:30 de la mañana;
a mediodía ya se empiezan a divisar los ávidos comensales
dispuestos a recorrer un largo camino con tal de probar los
manjares del puerto. Y al caer la tarde aparecen todos aquellos
que quieren disfrutar de un buen paseo junto al mar.

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